La primera competencia para utilizar la inteligencia artificial en el Estado no consiste en dominar una herramienta, sino en comprender sus capacidades, reconocer sus limitaciones y verificar sus resultados.

La inteligencia artificial (IA) generativa está abriendo nuevas posibilidades para mejorar la productividad de los servidores públicos, agilizar tareas administrativas, analizar documentos, organizar información y preparar borradores de informes, memorandos y otros documentos institucionales.

Sin embargo, utilizar estas herramientas sin comprender cómo funcionan puede generar errores, difundir información incorrecta o comprometer datos institucionales.

Por eso, la alfabetización en inteligencia artificial debe ser una competencia básica para quienes trabajan en las entidades públicas. No se trata únicamente de aprender a escribir instrucciones para ChatGPT u otras herramientas, sino de desarrollar criterio para evaluar cuándo conviene utilizar la IA, qué resultados se pueden aprovechar y qué información necesita una verificación adicional.

1. ¿Qué significa estar alfabetizado en inteligencia artificial?

Una persona alfabetizada en IA comprende, al menos, cuatro aspectos fundamentales:

🔹 IA generativa: entender que estas herramientas pueden producir textos, resúmenes, imágenes, código y otros contenidos a partir de instrucciones, pero que sus respuestas no constituyen necesariamente información verificada.

🔹 Datos de entrenamiento: comprender que los modelos se desarrollan mediante procesos de entrenamiento con grandes conjuntos de datos y que sus capacidades y limitaciones dependen, entre otros factores, de cómo fueron desarrollados y evaluados.

🔹 Alucinaciones de la IA: reconocer que una herramienta puede generar información inexistente, mezclar hechos, inventar referencias o presentar una conclusión equivocada con un lenguaje convincente.

🔹 Verificación humana: saber contrastar las respuestas con documentos oficiales, fuentes confiables, datos originales y normas vigentes antes de utilizar la información en el trabajo institucional.

Esta competencia permite evitar dos errores frecuentes: confiar ciegamente en todo lo que produce la IA o rechazarla sin evaluar sus posibles beneficios.

2. ¿Cómo se aplica la alfabetización en IA en la gestión pública?

Los siguientes ejemplos muestran situaciones en las que la inteligencia artificial puede ser útil, siempre que exista supervisión humana.

📄 Ejemplo 1. Elaboración de informes técnicos y administrativos

Imaginemos que un servidor de una municipalidad necesita preparar un informe sobre el avance de las actividades de una gerencia. Cuenta con reportes de las áreas responsables, cuadros de ejecución y documentos de seguimiento.

Puede utilizar una herramienta de IA para organizar la información, proponer una estructura, resumir los principales avances y preparar un primer borrador del informe.

¿Dónde está el riesgo?

La herramienta podría atribuir una actividad a un área que no la ejecutó, interpretar incorrectamente un porcentaje, presentar como concluida una actividad que continúa en proceso o redactar una conclusión que no está respaldada por los documentos.

¿Qué debe hacer el servidor público?

Debe contrastar cada dato con los reportes originales, comprobar los nombres de las áreas responsables, revisar los porcentajes y confirmar que las conclusiones correspondan a la evidencia disponible. La versión final debe reflejar información verificable y contar con la revisión correspondiente.

La IA puede ayudar a redactar y organizar; no reemplaza la responsabilidad profesional de quien elabora y valida el informe.

⚖️ Ejemplo 2. Consulta de leyes, decretos y disposiciones administrativas

Un trabajador de una UGEL necesita conocer los requisitos aplicables a determinado procedimiento administrativo. Para avanzar, solicita a una herramienta de IA que explique la normativa y prepare un resumen de las obligaciones correspondientes.

La respuesta puede ser útil para comprender el tema y localizar los aspectos que debe revisar. Sin embargo, la herramienta podría citar un artículo equivocado, confundir dos disposiciones, omitir una modificación normativa o utilizar una versión desactualizada.

¿Cómo debe proceder?

Debe localizar la norma en una fuente oficial, revisar el texto aplicable y comprobar sus modificaciones, vigencia y disposiciones complementarias. Si la consulta afecta un procedimiento institucional, también debe verificar las directivas y documentos internos pertinentes.

Por ejemplo, antes de incorporar una referencia legal en un informe, no basta con que ChatGPT indique el número de una ley y explique su contenido. Es necesario comprobar que esa norma exista y que realmente sustente la afirmación.

La IA puede facilitar la búsqueda y la comprensión inicial de las normas, pero no debe convertirse en la única fuente para fundamentar decisiones administrativas.

📊 Ejemplo 3. Análisis de datos y elaboración de estadísticas

Supongamos que una entidad pública necesita analizar los resultados de una campaña de atención ciudadana. Dispone de una hoja de cálculo con el número de personas atendidas, los servicios solicitados, los tiempos de espera y la distribución por localidad.

Una herramienta de IA puede ayudar a identificar tendencias, preparar tablas comparativas, sugerir indicadores y proponer visualizaciones para presentar los resultados.

Pero también puede interpretar mal una columna, confundir porcentajes con cantidades absolutas, pasar por alto registros duplicados o formular conclusiones que los datos no permiten sostener.

¿Qué debe verificar el responsable?

  • Que la base de datos corresponda al periodo analizado.
  • Que los registros estén completos y no existan duplicidades relevantes.
  • Que las fórmulas, sumas, porcentajes y promedios sean correctos.
  • Que las conclusiones se desprendan de los datos disponibles.
  • Que no se exponga información personal o confidencial sin autorización y medidas de protección adecuadas.

Si el análisis indica que una localidad registra menor atención, por ejemplo, no debe concluirse automáticamente que existe una deficiencia del personal. También podrían influir la distancia, la conectividad, la disponibilidad de servicios o la demanda registrada.

La IA ayuda a explorar información; la interpretación exige contexto y criterio profesional.

✍️ Ejemplo 4. Redacción de oficios, memorandos y comunicaciones institucionales

Un servidor público necesita preparar un oficio dirigido a otra entidad para solicitar información relacionada con una actividad institucional. Puede pedir a la IA que proponga una estructura formal, mejore la claridad del texto y corrija errores gramaticales.

El resultado puede ahorrar tiempo, pero la herramienta podría incluir compromisos que la entidad no ha autorizado, establecer un plazo incorrecto, atribuir competencias a una oficina que no las tiene o incorporar datos que el usuario nunca proporcionó.

¿Qué debe hacer antes de utilizar el documento?

Revisar los destinatarios, las referencias, los antecedentes, las competencias institucionales, los plazos y el propósito de la comunicación. También debe comprobar que el texto respete los procedimientos internos y que no incorpore afirmaciones inventadas.

Una buena práctica es pedirle a la IA que trabaje únicamente con la información proporcionada, identifique los datos faltantes y señale expresamente los puntos que requieren validación, en lugar de completar los vacíos mediante suposiciones.

🔎 Ejemplo 5. Investigación y búsqueda de información para la toma de decisiones

Un equipo de una dirección regional desea conocer experiencias de otras entidades públicas que hayan digitalizado un trámite o mejorado la atención ciudadana.

Puede utilizar herramientas de búsqueda asistida por IA para localizar documentos, identificar experiencias comparables y organizar los principales hallazgos.

Sin embargo, una respuesta puede mezclar información de diferentes instituciones, presentar una experiencia piloto como una política implementada o resumir incorrectamente los resultados de un estudio.

¿Cómo se verifica la información?

Se debe revisar el documento original, identificar a la institución responsable, comprobar la fecha de publicación y distinguir entre objetivos anunciados, actividades ejecutadas y resultados efectivamente medidos.

Cuando se utilicen cifras o afirmaciones relevantes, deben conservarse las referencias que permitan rastrear su procedencia. Una cita generada por la IA no es prueba suficiente de que una fuente exista o respalde la afirmación.

🔐 Ejemplo 6. Uso responsable de documentos institucionales

Un trabajador desea resumir expedientes, informes internos, documentos de recursos humanos o bases de datos de ciudadanos mediante una plataforma de IA.

Aunque la herramienta pueda realizar un buen resumen, antes de cargar los archivos debe evaluar si está autorizado a compartir esa información, qué condiciones ofrece el servicio y qué medidas de seguridad corresponden.

¿Qué debe considerar?

Debe evitar introducir datos personales, expedientes reservados, credenciales, información sensible o documentos confidenciales en servicios no autorizados o cuya protección no haya sido evaluada. Cuando sea viable, puede trabajar con datos anonimizados, ejemplos ficticios o extractos que no permitan identificar a las personas.

También debe respetar las políticas institucionales de seguridad de la información y las obligaciones de protección de datos personales.

La alfabetización en IA no solo implica saber generar respuestas; también significa reconocer cuándo no se debe utilizar una herramienta o cuándo es necesario recurrir a un entorno institucional autorizado.

3. ¿Qué son las alucinaciones de la inteligencia artificial?

Las alucinaciones ocurren cuando un sistema genera información incorrecta, inexistente o no sustentada, y la presenta como si fuera válida.

En el sector público pueden manifestarse de distintas maneras:

📌 Normas inventadas: mencionar una resolución o un artículo que no existe.

📌 Cifras incorrectas: generar porcentajes o resultados que no coinciden con la base de datos.

📌 Fuentes inexistentes: presentar un informe, estudio o enlace que no respalda la afirmación.

📌 Conclusiones sin evidencia: atribuir causas o responsabilidades que no se desprenden de los documentos.

📌 Información desactualizada: utilizar requisitos o disposiciones que fueron modificados.

Por eso, una respuesta bien escrita no debe confundirse con una respuesta verdadera. La fluidez del lenguaje de la IA no garantiza exactitud, actualidad ni pertinencia jurídica.

4. Una rutina de verificación antes de utilizar una respuesta de IA

Antes de incorporar un contenido generado por inteligencia artificial a un documento institucional, conviene aplicar esta secuencia:

  • Identificar el propósito. Determinar para qué se utilizará la respuesta y qué consecuencias podría tener un error.
  • Verificar los hechos. Revisar nombres, fechas, cifras, porcentajes, referencias y conclusiones.
  • Consultar fuentes oficiales. Contrastar las normas y los procedimientos en las plataformas institucionales correspondientes.
  • Revisar la pertinencia. Comprobar que la respuesta se aplique al sector, entidad, territorio y situación analizados.
  • Proteger la información. Confirmar que los datos utilizados puedan compartirse con la herramienta seleccionada.
  • Validar el resultado. Corregir el contenido y someterlo a la revisión o aprobación que corresponda.

Esta rutina debe ser proporcional al riesgo. Un borrador de comunicación interna no requiere necesariamente el mismo nivel de revisión que un informe que sustenta una decisión administrativa, una contratación o una actuación que afecta derechos.

5. ¿Qué establece el marco normativo peruano?

La alfabetización en IA debe desarrollarse en concordancia con el marco normativo y las orientaciones nacionales sobre transformación digital.

📚 Ley N.º 31814. Promueve el uso de la inteligencia artificial en favor del desarrollo económico y social del país. Constituye la base legal específica para impulsar el aprovechamiento de esta tecnología.

📚 Decreto Supremo N.º 115-2025-PCM. Aprueba el Reglamento de la Ley N.º 31814 y establece disposiciones para el desarrollo y uso de la inteligencia artificial en el país.

📚 Resolución Ministerial N.º 152-2026-PCM. Aprueba la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030 (ENIA), instrumento que articula las intervenciones del Estado para fortalecer el desarrollo, la gobernanza y la gestión de la IA en el Perú.

Estas disposiciones deben leerse junto con las normas aplicables de gobierno digital, protección de datos personales (Ley N.° 29733), transparencia, seguridad de la información y gestión pública, según la actividad y el tipo de información involucrados.

Fuentes oficiales:

🔗 Ley N.º 31814 y marco normativo de la IA en el Perú

🔗 Decreto Supremo N.º 115-2025-PCM — Reglamento de la Ley N.º 31814

🔗 Resolución Ministerial N.º 152-2026-PCM — aprobación de la ENIA 2026-2030

🔗 Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030

6. La competencia clave: utilizar la IA con criterio

La inteligencia artificial puede ayudar a reducir tareas repetitivas, organizar información, preparar borradores y explorar alternativas. Sin embargo, su incorporación a la gestión pública requiere competencias humanas que no pueden darse por sentadas: pensamiento crítico, verificación, criterio profesional, responsabilidad y protección de la información.

Un servidor público alfabetizado en IA no es quien acepta todas las respuestas ni quien conoce más herramientas. Es quien sabe formular una necesidad, evaluar el resultado, detectar posibles errores y decidir cuándo la tecnología aporta valor y cuándo sus limitaciones exigen otra solución.

La regla es sencilla: utiliza la IA para trabajar mejor, verifica la información antes de utilizarla y mantiene la responsabilidad humana sobre el resultado.

La transformación digital del Estado no depende únicamente de incorporar tecnología, sino también de desarrollar las capacidades necesarias para utilizarla de forma responsable, segura y orientada al servicio de la ciudadanía.


Iván Bejarano Olivares
Magíster y consultor en Innovación Digital |