La inteligencia artificial ya forma parte de los desafíos de modernización de la administración pública peruana. Su incorporación ofrece oportunidades para optimizar procesos, mejorar la atención a la ciudadanía, fortalecer las competencias de los servidores públicos.
La inteligencia artificial ya no es un tema futurista en la administración pública peruana: es una competencia profesional exigida por la normativa vigente. La Ley N.° 31814, su Reglamento y la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026–2030 establecen que las entidades públicas deben fortalecer las capacidades digitales de su personal para usar la IA de manera responsable, ética y orientada al valor público.[gob][busquedas.elperuano][gob]
Para un servidor público —ya sea en un municipio, gobierno regional, ministerio, escuela pública o entidad descentralizada— dominar la IA no significa convertirse en programador. Significa saber usarla para servir mejor a la ciudadanía, sin comprometer datos, derechos fundamentales ni la confianza en el Estado.
1. Alfabetización en IA: entender qué puede y qué no puede hacer
Todo servidor público debe comprender los conceptos básicos: qué es un modelo de IA generativa, qué son los datos de entrenamiento, qué significa una alucinación y por qué una respuesta automática puede parecer convincente pero ser incorrecta.
Esta competencia evita dos errores frecuentes: usar la IA como una fuente absoluta de verdad o rechazarla por completo sin evaluar su utilidad. La ENIA (Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030) plantea precisamente desarrollar competencias para utilizar la IA de forma responsable y aplicarla en la gestión pública.
En la práctica: antes de usar un texto, informe o respuesta generado por IA, el servidor debe verificar fuentes, cifras, nombres, normas citadas y conclusiones.
2. Uso ético y responsable de la IA
La ética es el núcleo del marco peruano. La Ley N.° 31814 promueve el uso ético de la IA y el Reglamento exige que las entidades públicas garanticen el respeto de los derechos fundamentales, la transparencia y la rendición de cuentas.[cdn.www.gob][catalogoia.servicios.gob]
Las habilidades éticas esenciales son:
- Identificar posibles sesgos en sistemas o resultados de IA.
- Evitar decisiones automatizadas que afecten derechos sin supervisión humana.
- No usar la IA para discriminar, excluir o reproducir estereotipos.
- Reconocer cuándo una decisión debe ser tomada por una persona, no por un sistema.
- Documentar el uso de IA en procesos administrativos relevantes.
La Estrategia Nacional de IA incluye un eje específico de marco ético y regulatorio, orientado a proteger derechos fundamentales y promover transparencia.[elperuano]
3. Protección de datos personales y confidencialidad institucional
Un servidor público maneja información sensible: documentos de identidad, antecedentes, salud, situación socioeconómica, denuncias, expedientes y datos de menores. Introducir esa información en herramientas públicas de IA puede generar riesgos graves.
La habilidad clave es saber distinguir entre:
- Información pública: puede analizarse con mayor flexibilidad, previa evaluación institucional.
- Información reservada o confidencial: no debe ingresarse a plataformas externas sin autorización y condiciones de seguridad.
- Datos personales: requieren especial cautela conforme a la normativa de protección de datos y a los principios de la Ley N.° 31814.[cdn.www.gob][catalogoia.servicios.gob]
Regla práctica: nunca pegar en un chatbot público documentos internos, actas, resoluciones, bases de datos de usuarios o información de terceros sin una autorización clara de la entidad.
4. Verificación de información y control de alucinaciones
La IA puede redactar con fluidez, pero también inventar normas, jurisprudencia, estadísticas, nombres de funcionarios o referencias académicas. Por ello, la verificación es una competencia profesional indispensable.
El servidor público debe aprender a:
- Contrastar respuestas con fuentes oficiales, como El Peruano, gob.pe, portales institucionales y normas publicadas.
- Solicitar a la IA que identifique fuentes, pero sin aceptarlas automáticamente.
- Revisar citas legales, fechas, montos, denominaciones de entidades y datos estadísticos.
- Mantener la responsabilidad final en la persona que firma o aprueba el documento.
La IA puede apoyar la elaboración de un informe, pero la responsabilidad administrativa sigue siendo del servidor público y de la autoridad competente.
5. Redacción asistida para la gestión pública
Una de las aplicaciones más inmediatas es mejorar la redacción de documentos administrativos: oficios, informes, respuestas a ciudadanos, convenios, proyectos, presentaciones y comunicados.
Las habilidades recomendadas incluyen:
- Formular instrucciones claras, conocidas como prompts.
- Pedir versiones más formales, breves, técnicas o accesibles.
- Resumir documentos extensos sin perder información relevante.
- Adaptar el lenguaje técnico a una ciudadanía con distintos niveles de comprensión.
- Revisar coherencia, ortografía, tono institucional y cumplimiento de formatos oficiales.
El objetivo no es que la IA escriba en lugar del servidor, sino que este use la herramienta para ganar tiempo y elevar la calidad del servicio.
6. Análisis de datos para decisiones basadas en evidencia
La gestión pública moderna requiere tomar decisiones con datos: cobertura de servicios, quejas ciudadanas, ejecución presupuestal, turismo, seguridad, educación, salud o trámites.
Un servidor público no necesita ser científico de datos, pero sí debe saber:
- Identificar qué datos son relevantes para un problema público.
- Solicitar análisis o visualizaciones a herramientas de IA.
- Interpretar tablas, tendencias y indicadores.
- Detectar datos incompletos, desactualizados o mal interpretados.
- Usar la evidencia para mejorar procesos y servicios.
La ENIA promueve el uso estratégico de datos y el desarrollo de soluciones basadas en IA para resolver problemas públicos.[cdn.www.gob][elperuano]
7. Automatización de tareas repetitivas
Muchas labores administrativas consumen tiempo en actividades repetitivas: clasificar correos, preparar formatos, consolidar información, generar borradores o estructurar reuniones.
La IA permite automatizar o asistir estas tareas, siempre que no se comprometa la confidencialidad ni se elimine la revisión humana. La habilidad consiste en identificar procesos adecuados para la automatización y evaluar si realmente generan eficiencia, transparencia y valor público.[cdn.www.gob]
Ejemplo: usar IA para preparar una primera versión de una matriz de riesgos o un resumen de encuestas ciudadanas, y luego validarla con el equipo técnico responsable.
8. Conocimiento del marco normativo peruano
Este es el punto que diferencia a un usuario casual de un servidor público preparado. En el Perú, el uso de IA en el Estado se sustenta principalmente en:
| Instrumento | Aporte principal |
|---|---|
| Ley N.° 31814 | Establece principios, objetivos y directrices para el desarrollo, investigación, innovación y uso ético de la IA en el país. [catalogoia.servicios.gob] |
| Reglamento de la Ley N.° 31814 | Define obligaciones para entidades públicas, incluyendo el fortalecimiento de capacidades digitales del personal. [gob][gob] |
| Resolución Ministerial N.° 152-2026-PCM | Aprueba la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026–2030. [gob] |
| ENIA 2026–2030 | Ordena el desarrollo de talento, ética, innovación y gobernanza de la IA en el sector público. [elperuano][elperuano] |
La ENIA es de aplicación obligatoria para entidades de la administración pública y empresas estatales. Además, contempla la figura del Oficial de Inteligencia Artificial (OIA), responsable de coordinar la gestión de esta tecnología, supervisar estándares éticos y velar por la correcta implementación de proyectos.[elperuano]
9. Pensamiento crítico ante la automatización
La IA no reemplaza el criterio público. Un servidor debe preguntarse siempre:
- ¿Este uso de IA mejora realmente el servicio al ciudadano?
- ¿Existe riesgo de exclusión digital para personas sin acceso a tecnología?
- ¿Quién responde si el sistema comete un error?
- ¿La decisión puede explicarse de manera clara?
- ¿Se están protegiendo los derechos de las personas afectadas?
Estas preguntas conectan la IA con los principios de eficiencia, eficacia, transparencia y rendición de cuentas que exige el Reglamento de la Ley N.° 31814.[cdn.www.gob]
10. Capacitación continua
La normativa peruana no concibe la IA como una capacitación única. La ENIA (Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial), dispone que SERVIR (Autoridad Nacional del Servicio Civil), a través de la ENAP (Escuela Nacional de Administración Pública), impulse acciones de formación en inteligencia artificial para servidores públicos, mientras que la PCM (Presidencia del Consejo de Ministros), mediante la SGTD (Secretaría de Gobierno y Transformación Digital), promueve capacitaciones y asistencia técnica especializada.” [busquedas.elperuano][cdn.www.gob]
También existe el Programa de Fortalecimiento de Capacidades en Gobierno y Uso de Datos 2026, promovido por la SGTD, orientado a fortalecer el uso estratégico de datos e IA en el Estado. Por ello, cada servidor debería incorporar la actualización en IA como parte de su desarrollo profesional continuo.[gob]
Conclusión
La habilidad más importante no es “saber usar ChatGPT”. Es saber usar la inteligencia artificial con criterio, ética, responsabilidad y orientación al ciudadano.
En el Perú, todo servidor público debería desarrollar al menos estas diez competencias: alfabetización en IA, uso ético, protección de datos, verificación de información, redacción asistida, análisis de datos, automatización responsable, conocimiento normativo, pensamiento crítico y aprendizaje continuo.
La IA bien utilizada puede hacer la gestión pública más rápida y eficiente; mal utilizada, puede afectar derechos, confidentialidad y confianza ciudadana. La diferencia está en la preparación de las personas que la emplean.
Iván Bejarano Olivares
Magíster y consultor en Innovación Digital |







